China y su camino a la apertura

Vie, 01/15/2016 - 13:16 -- jaluna
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China y su camino a la apertura 


En abril del 2014 la Comisión Reguladora del Mercado de Valores del China  y la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong (CSRC y SFC, por sus siglas en ingles) anunciaron sus intenciones de crear un mecanismo que hiciera posible conectar las bolsas de Shanghai y Hong Kong, marcando un paso importante en la apertura del mercado de capitales anhelado por China en su XII plan quinquenal. De igual forma se buscaría la internacionalización del yuan y la consolidación de Hong Kong como centro financiero.

Fue así que el 17 de noviembre del mismo año, ambas bolsas vincularon sus operaciones mediante el programa denominado Stock Connect. El programa nace con el sello de “experimental” y permite a los inversionistas de Shanghai invertir una cuota anual de 250,000 millones de yuanes (40,550 millones de dólares)  en el parque de Hong Kong, mientras que los inversores procedentes de Hong Kong contarían con un máximo de 300,000 millones de yuanes (48,660 millones de dólares).

Con la conexión entre ambas bolsas, Shanghai experimenta un rápido crecimiento en el volumen de sus operaciones las cuales prácticamente se duplicaron en menos de seis meses. Después de un periodo de comportamiento positivo y de aceptación por parte de los inversionistas, el 24 de agosto del 2015 el índice compuesto de Shanghai, perdió 8.5 %, esta caída agudizo una tendencia a la baja que para aquel día ya representaba el 38% por debajo de su máximo, alcanzado el 12 de junio del mismo año.

La caída se dio como respuesta a la depreciación del yuan anunciada solo una semana atrás y  a las perspectivas de que la FED iniciaría un ciclo de incrementos a sus tasas de interés. China reaccionó reforzando la intervención del Estado en el mercado y culpando a la prensa y a los inversores extranjeros de agravar el pánico.

El 30 de noviembre del 2015 en una decisión más política que económica y  después de las interminables demandas de China,  el FMI acepto al yuan chino en la cesta de divisas con Derechos Especiales de Giro, sumándose al dólar, el euro, la libra esterlina y el yen. La divisa china representaría a partir del 1 de octubre del 2016 el 11% del valor de los DEG, lo que la sitúa por delante de las monedas japonesa y británica.

La aceptación del yuan en la cesta del FMI representa para China prestigio político y un avance en sus aspiraciones económicas, sin embargo, adquiere compromisos con el FMI, entre los que destacan: abrir sus mercados interbancarios y de divisas a las instituciones financieras extranjeras, mejora de las estadísticas sobre reservas de divisas y una flexibilización del tipo de cambio para que las fuerzas del mercado influyan en el, dichas exigencias hacen que China sea más vulnerable ante el entorno internacional.

El 18 de diciembre,  el congreso de Estados Unidos aprobó la reforma al sistema de cuotas de representación del FMI, misma que había sido impulsada por China y los demás países emergentes, especialmente del grupo BRICS que en este mismo año había puesto en operación su Nuevo Banco de Desarrollo el cual pretendía ser una alternativa a las instituciones Bretton Woods.

Estados Unidos sigue conservando el derecho de veto, y al parecer son las economías emergentes las que resultan triunfadoras, China será el más beneficiado ya que su derecho de voto pasará de 3.8 a 6%, será el tercer país con más poder, detrás de Estados Unidos y Japón,  Brasil sube cuatro posiciones, mientras que India y Rusia consiguieron entrar en la lista de los diez más influyentes.

El hecho de pensar que Estados Unidos dio su brazo a torcer y por fin reconocerá la importancia de los países emergentes en la escena internacional, es algo difícil de creer, en su lugar se puede pensar que finalmente entendió que la mejor forma de contener a su enemigo es manteniéndolo cerca y haciéndolo caer en su propio juego, el congreso accedió a sus peticiones pero no sin antes dejar en claro las reglas que deben seguirse.

La llegada del 2016 no fue del todo feliz en los mercados financieros, las bolsas chinas de Shanghái y Shenzhen cayeron 6.86 y 8.22 por ciento respectivamente, la caída activo el sistema de cierre automático que suspendía las negociaciones por 15 minutos después de una caída de 5%, mientras que tras una caída de 7% cerraba el mercado por el resto del día.

El mecanismo de cierre fue muy  controversial ya que según muchos analistas, lejos de calmar la turbulencia en los mercados financieros, creó un estado de pánico que contagio a los inversionistas por todo el mundo. Solo tres días después el mecanismo volvió a activarse, cerrando las operaciones a solo cuarenta minutos de haber iniciado, mas tarde se anuncio que el mecanismo dejaría de funcionar al día siguiente.   

Ambas caídas a inicios del año en curso, han dejado claro que el mercado financiero Chino se encuentra expuesto, el programa Stock Connect echado a andar en noviembre del 2014 represento el primer salto hacia una total liberalización de sus mercados financieros, sin embargo podría representar su punto débil, la caída de la bolsa ha sido tomada por los medios como la mejor evidencia de que China se está desacelerando y está arrastrando al mundo hacia una crisis de igual magnitud a la de 2008,  la incursión del gigante asiático a la canasta del DEG y la reforma al sistema de cuotas de representación del FMI, representa la adopción de compromisos encaminados a una mayor apertura, misma que podría dejar a China totalmente expuesto a los desequilibrios globales.

 


http://economia.elpais.com/economia/2014/04/10/agencias/1397130806_834566.html

http://www.negocios.com/noticias/bolsa-china-abre-mundo-17112014-1002

http://www.portafolio.co/opinion/el-renminbi-la-cesta-los-deg-no-es-cuento-chino

http://www.voltairenet.org/article186000.html

 

 

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