Fecha: Miércoles, Agosto 2, 2017 - 17:36

Los países de América Latina siempre han declarado tener una estrategia de integración comercial que ofrezca mercados alternativos, en busca de mayor independencia económica y geopolítica de los grandes polos industrializados del resto del mundo.

La realidad es que las políticas de integración regional han favorecido la exportación de las materias primas: conectar centros de producción de commodities con puertos y aeropuertos. Los indicadores señalan que el comercio exterior desde los países de América hacia EEUU, Europa y Asia, aumentan; mientras el comercio entre los países de la región, disminuye.

Tras el escándalo de corrupción entorno a Odebrecht-Lava Jato y la crisis política que vive Brasil, el mayor impulsor de los proyectos de integración, se ha incorporado un nuevo actor el proyecto: China.

Fecha: Viernes, Julio 28, 2017 - 14:49

La decisión del gobierno del Presidente Donald Trump de renegociar con México el TLCAN ha sido interpretada por como la salva de arranque de una nueva oleada de proteccionismo estadounidense. Pero el discurso público de Trump no debe confundirse con la esencia del programa económico de su gobierno y las probables políticas comerciales.

Más allá del discurso público, no hay nada populista en las políticas que, hasta la fecha, el gobierno de Trump ha planteado: desregulación total, recortes del gasto social, el desmantelamiento de lo que aun queda del estado de bienestar social, las privatizaciones, la reducción de los impuestos a las corporaciones y los pudientes, y una expansión de los subsidios estatales al capital – en fin, es el neo-liberalismo en esteroides.

La élite política estadounidense se ve muy dividida y sumida en luchas internas, pero los empresarios e inversionistas están encantados con el programa neoliberal de Trump, como lo indica el fuerte aumento de la bolsa de valores en los meses posteriores a su elección.

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El pivote del Dragón: Xi Jinping enamora a la Cuenca del Caribe

Resumen:

La relación entre Estados Unidos y China ilustra, en buena medida, el diapasón de la economía mundial, con crecientes disputas regionales y desacuerdos globales (ONU, G20, FMI, OMC, etc.), a partir de la crisis. La reciente gira del presidente chino Xi Jinping por la Cuenca del Caribe ratifica el interés por la región y su papel hemisférico como pivote geopolítico, en lo que se podría considerar un espacio de disputa frente a Estados Unidos.

China, con la mira puesta en el exterior para consolidar su estrategia de transformación de modelo económico busca afianzar su sistema de alianzas a través de una política exterior defensiva sustentada en el soft power, esto es, en la utilización de instrumentos no ofensivos que incluyen la cultura y los valores cívicos como baluartes de su "ascenso pacífico" y "desarrollo compartido". La visita del primer ministro Li Keqiang a Alemania, anterior a la visita de Xi, muestra su observación del juego estadounidense de aislarlos a través de las negociaciones de la Asociación Transpacífico [TPP, Trans-Pacific Parthnership] en el Atlántico.

Editorial de Integración Económica: La Alianza del Pacífico avanza con Paraguay, Mayo 2013

Resumen:

Nuevamente, cual juego de ajedrez, las piezas en el tablero de la integración regional vuelven a moverse estratégicamente a favor de unos y en detrimento de otros. Los intereses de ciertos países reflejados en cada uno de los bloques, UNASUR con Buenos Aires, MERCOSUR con Brasilia, CELAC con México, la Alianza del Pacífico con Washington y la CAN siendo independiente, también han cambiado de dirección.

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