Inicio

Fecha: Jueves, Enero 19, 2017 - 12:53

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que retirará a EEUU del Acuerdo de la Asociación Transpacífico (TPP) desde el primer día de su presidencia. Ahora, se espera ampliamente que la administración de Trump aumente el nivel proteccionismo comercial de Estados Unidos y, por lo tanto, también se aumenten otros en represalia, lo que desencadenará posibles conflictos comerciales serios con consecuencias difíciles de predecir.

Después de décadas de negación por parte de los defensores del "libre comercio", ahora está ampliamente aceptado que muchos empleos manufactureros en EEUU se han perdido tanto por la automatización como por la reubicación de la producción en el extranjero por parte de las corporaciones estadounidenses.

No está claro cómo la nueva administración considerará los TLC de manera más general. Sin embargo, el presidente electo tiene una inclinación por lo impredecible y puede sorprender al mundo con un nuevo compromiso con el multilateralismo comercial.

Fuente:
Fecha: Martes, Enero 17, 2017 - 15:00
Autor:

La frontera entre la política interna y la geopolítica puede ser difícil de superar. La política partidista y el espectáculo pueden interferir con los imperativos geopolíticos vigentes de un país e impulsar políticas que los debilitan o contradicen totalmente. La tensión entre la política nacional y la política internacional se muestra completamente en Estados Unidos preparándose para recibir a Donald Trump como su 45vo presidente.

Muchas de las promesas de campaña de Trump se centraron en re-organizar las asociaciones comerciales de Estados Unidos, por ejemplo el TLCAN o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación (TPP). Los lazos comerciales de los Estados Unidos con China han sido objeto de las más fuertes críticas de Trump.

China y Estados Unidos se encuentran en caminos muy divergentes. Mientras Estados Unidos está centrando su atención en el interior, Beijing está tratando de ejercer su influencia como líder mundial.

China está en medio de su más difícil transición económica desde que el “Milagro Económico Chino” comenzó en los años setenta. El crecimiento económico de China ha caído por debajo del 7 por ciento y sus exportaciones disminuyeron, por segundo año consecutivo, en 2016.

Durante los próximos cuatro años, el comercio se convertirá en el foco de la relación de Estados Unidos con China, una relación que, probablemente, se verá sometida a nuevas tensiones a medida que la siguiente administración reevalúe varios aspectos de la política de Washington hacia Pekín.

Páginas