Sin semillas no hay economía
Hoy dependemos de muy pocos cultivos (arroz, maíz y trigo) para alimentar a la mayor parte de la humanidad, mientras la diversidad genética agrícola ha disminuido drásticamente y el mercado de semillas se ha concentrado en pocas corporaciones. Esto reduce la resiliencia del sistema alimentario, especialmente frente al cambio climático. El IPCC advierte que cada aumento de temperatura afecta la productividad agrícola, mientras que el propio sistema alimentario contribuye significativamente a las emisiones globales.
Autor:
Palabras clave:









