El nuevo ALCAP y la banca china
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Resumen: El ascenso de China en Latinoamérica es incuestionable. América Latina posee dos dinámicas comerciales: por un lado, la Cuenca del Caribe, centrada en Estados Unidos y, por otro lado Suramérica, vinculada más hacia China. Unos crecen poco, los otros crecen más rápido. China se perfila como el segundo socio comercial de Latinoamérica para el año 2015, desplazando así a la Unión Europea al tercer lugar y cada vez más cerca de Estados Unidos.
La fragilidad de la recuperación económica de las economías líderes a partir del 2009, empujó a China a buscar nuevos socios comerciales y reforzar acuerdos de integración productiva en el área Asia-Pacífico para dinamizar su comercio exterior, acorde con el XII Plan Quinquenal 2011-2015. Dentro de este esquema, su política exterior consiste en reforzar las relaciones de cooperación en el comercio, las finanzas y el desarrollo con la posibilidad de avanzar hacia la integración comercial con base en las complementariedades con Latinoamérica.
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Shanghái y Hong Kong: la nueva dupla bursátil
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Resumen: Ariel Noyola Rodríguez/Observatorio Económico de América Latina. En materia de finanzas, la Gran Muralla China se transformó radicalmente el lunes 17 de noviembre toda vez que se ha acelerado el proceso de apertura de la cuenta de capital: las bolsas de valores de Shanghái y Hong Kong, vincularon sus operaciones mediante un nuevo programa denominado «Stock Connect». Ello permite a inversionistas internacionales comprar y vender más de 500 acciones tipo A originarias de China continental, a través de la plaza financiera de Hong. Desde que fue anunciada por primera vez, la conexión bursátil levantó muchas expectativas entre las autoridades financieras asiáticas. A través de la cooperación financiera que incluye su dimensión geopolítica de cara a la rivalidad de las divisas en el Sistema Monetario Internacional, el programa «Stock Connect» contribuye de manera decisiva para cumplir los objetivos planteados en el XII Plan Quinquenal (2011-2015). Charles Li, director general de la bolsa de Hong Kong, sentenció a principios de abril de 2014: «creemos que este proyecto podría allanar el camino para una mayor apertura de los mercados de capital […] y ayudar a promover la internacionalización del renminbi. También creemos que podría proporcionar una nueva oportunidad y crear un impulso para el desarrollo de Hong Kong como centro financiero internacional». Una de las grandes paradojas de la crisis actual, consiste en el aparente desacoplamiento entre la fuerza mercantil de la potencia económica en ascenso (China) y el poder financiero del país hegemónico en declive relativo (Estados Unidos). Hasta el momento, ninguna divisa parece desafiar el poderío del dólar en el mercado mundial de capitales. Según las estimaciones de Jonathan Anderson, miembro de Emerging Advisors Group, los inversionistas internacionales tienen acceso a aproximadamente 56 billones de dólares en activos financieros denominados en dólares incluyendo bonos y acciones. Bajo denominación del euro y el yen japonés, pueden disponer de cantidades equivalentes a 29 billones y 7 billones de dólares respectivamente. En contraste, los activos financieros denominados en yuanes a disposición global alcanzan un monto de 300 mil millones de dólares, una cifra casi 187 veces menor en relación al dólar (The Economist, 21/06/2014). |
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Fecha: Lunes, Mayo 23, 2022 - 19:57
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President Biden has enlisted a dozen Asia-Pacific nations to join a new loosely defined economic bloc meant to counter China’s dominance and reassert American influence in the region five years after his predecessor withdrew the United States from a sweeping trade accord that it had negotiated itself. The alliance will bring the United States together with such regional powerhouses as Japan, South Korea and India to establish new rules of commerce in the fastest-growing part of the world and offer an alternative to Beijing’s leadership. But wary of liberal opposition at home, Mr. Biden’s new partnership will avoid the market access provisions of traditional trade deals, raising questions about how meaningful it will be. “We’re writing the new rules for the 21st-century economy,” Mr. Biden said on Monday in Tokyo during the launch for what he has termed the Indo-Pacific Economic Framework. “We’re going to help all of our country’s economies grow faster and fairer.” Fuente: |
Fecha: Lunes, Mayo 23, 2022 - 19:52
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For decades, the mainstream of both the Democratic and Republican parties favored expanding trade between the U.S. and other countries. Greater globalization, these politicians promised, would increase economic growth — and with the bounty from that growth, the country could compensate any workers who suffered from increased trade. But it didn’t work out that way. Instead, trade has contributed to the stagnation of living standards for millions of working-class Americans, by shrinking the number of good-paying, blue-collar jobs here. The incomes of workers without a bachelor’s degree have grown only slowly over the past few decades. Many measures of well-being — even life expectancy — have declined in recent years. All along, many politicians and experts continued to insist that trade was expanding the economic pie. And they were often right. But struggling workers understandably viewed those claims as either false or irrelevant, and they refused to support further expansions of trade. Fuente: |
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