Análisis

Lack of universal jurisdiction cuts both ways

En el caso del fondo de inversión NML Capital contra Argentina, el mundo está siendo testigo de un espectáculo poco común. Las consecuencias imprevisibles de la partida de un juez estadounidense de la interpretación tradicional de la cláusula “pari passu” ha desatado cuestiones jurídicas extraordinarias e inesperadas. Aunque muchos reconocen que un factor en esta situación ha sido la falta de principios de quiebra aplicables a los deudores soberanos, este factor parece ser ignorado notablemente cuando se trata de juzgar la reciente decisión de Griesa.

Un principio clave en la ley de bancarrota es la universalidad: los procedimientos de quiebra afectan a todos los activos y pasivos del deudor que la invoca. Es por ello que todos los acreedores están obligados a mostrar y hacer conocer sus reclamaciones al juez designado en un procedimiento de quiebra.

Con todo, la falta de un foro con autoridad para arbitrar las reclamaciones de deuda soberana de manera integral constituye una brecha abierta de la arquitectura financiera internacional y debemos esperar que la actual crisis dé lugar a más países a tomar en serio el establecimiento de uno. La resolución adoptada recientemente Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para iniciar negociaciones sobre un marco jurídico multilateral para la reestructuración de la deuda soberana es un paso en esa dirección. Podría convertirse en la primera línea de defensa para los deudores que tratan de protegerse de las minorías descontentas de los acreedores no aceptantes.

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Banco del Sur, crisis global y turbulencia en Latinoamérica

Ariel Noyola Rodríguez/Observatorio Económico de América Latina.La fragilidad de la recuperación del capitalismo central ha puesto en cuestión el modo de inserción de América Latina en el mercado mundial. A principios de agosto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su pronóstico de crecimiento del PIB mundial para 2014 a 3.4 por ciento, 3 décimas menos en comparación con el cálculo del informe Perspectivas publicado en abril. En entrevista exclusiva con el diario francés Les Échos (7 de septiembre de 2014), la titular del organismo, Christine Lagarde, consideró la posibilidad de reducir el estimado a 3 por ciento en octubre próximo. Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) disminuyó de 2.7 a 2.2 por ciento la proyección de crecimiento para el conjunto de la región latinoamericana. De acuerdo con la secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, “la debilidad de la demanda externa, un bajo dinamismo de la demanda interna, insuficiente inversión y un limitado espacio para la ejecución de políticas que impulsen la reactivación”, explican la caída en los ritmos de acumulación.

Por otro lado, el alza eventual de la tasa de interés de los fondos federales por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense antes de mediados de 2015, así como la última reducción de los programas de estímulo monetario (Quantitative Easing) en octubre próximo, marcan el final de una estrategia de política monetaria “no convencional” que, lejos de apoyar la recuperación del mercado de trabajo estadunidense, incrementó el nivel de apalancamiento de los bancos de inversión y, con ello, las posiciones largas en los mercados de renta variable (materias primas, acciones bienes raíces, etcétera) de las economías periféricas. El cese de las inyecciones de liquidez por parte de la Fed pretende ahora reforzar la posición de Estados Unidos como importador mundial de capital, mediante el traslado del ahorro acumulado por los países de América Latina y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Según Pedro Páez (ex viceministro de Economía de Ecuador), el reto principal del Banco del Sur consiste en fortalecer la soberanía latinoamericana en todos los frentes. Los créditos en monedas nacionales a tasas bajas, la utilización del Sistema Único de Compensación Regional (SUCRE), la construcción de una red de ferrocarriles y una energética de alcance continental, entre otros proyectos, constituyen los cimientos para avanzar en la integración productiva y social de la región con el Banco del Sur como punta de lanza. En sintonía con dicha posición, Ernesto Samper, recientemente elegido secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) por un periodo de 2 años, considera prioritaria la creación de un sistema financiero que articule las operaciones del Banco del Sur, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el nuevo banco de desarrollo del BRICS (sigla formada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para apoyar el financiamiento de proyectos de infraestructura.

Integración y la agenda social en Mesoamérica

El presente trabajo, Integración y la agenda social (y de pueblos indígenas) en Mesoamérica (Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice y México), tiene el propósito de sistematizar el estado actual de la integración en la región, sus principales avances, retos y desafíos, fundamentalmente de los movimientos sociales y pueblos indígenas.

El material busca servir para dar información actual sobre los procesos de integración que se tiene en la región y que sirva a las distintas redes, movimientos y organizaciones de Pueblos Indígenas en los procesos de reflexión para la acción que están generando.

Este trabajo requerirá de una permanente actualización de aquí en adelante. Los temas propuestos están en permanente movimiento y por lo mismo, van generando cambios constantemente. Son varios los trabajos que fueron utilizados para esta actualización, principalmente estudios que en años anteriores el autor (Henry Morales) ha realizado en los diversos temas aquí expuestos.

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Ciencia, tecnología, innovación e industrialización en América del Sur. Hacia una estrategia regional

Con la firma del Tratado de Unión entre los doce países que hoy están incorporados en la UNASUR, se ha dado un paso de gigantes hacia la realización de sueños ancestrales de nuestros pueblos.

Su materialización, sin embargo, está condicionada por el acierto que se logre en la definición de una estrategia y de un plan que sean resultantes del interés común y las coincidencias entre nuestros pueblos.

En esta búsqueda hemos venido planteando que la mayor fortaleza de nuestra gran región radica en sus recursos naturales, en las enormes reservas que la caracterizan. De allí que, a partir de esa realidad, la propuesta radica en trazar una política y un plan que se puedan desplegar progresivamente a fin de obtener el mejor y más racional aprovechamiento de tales recursos.

Evolución del Mercado Común del Sur (MERCOSUR)

El presente estudio ha sido elaborado en cumplimiento de la Actividad I.1.5. “Evaluación de los mecanismos subregionales de integración de América Latina y el Caribe: CAN-CARICOM– MERCOSUR-SICA; de nuevas modalidades de integración: ALBA-TCP y de la Alianza del Pacífico, su dimensión latinoamericana y caribeña”, del Programa de Trabajo de la Secretaría Permanente del SELA para el Año 2014.

En ese sentido, este estudio tiene como objetivo destacar la situación actual y el grado de evolución del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), en sus aspectos económicos, comerciales e institucionales, conforme a sus objetivos y en sus diferentes dimensiones y aspectos relevantes.

Se contempla, asimismo, sobre la base del diagnóstico respectivo, fundamentar un conjunto de conclusiones y recomendaciones para impulsar su profundización.

Análisis de los flujos comerciales entre el SICA y el resto de Latinoamérica y el Caribe

El presente documento examina en detalle la estructura de las exportaciones del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), y la evolución de los flujos de comercio entre el SICA y el resto de Latinoamérica y el Caribe (RLAC) para el periodo 2000-2013.

Con base en el análisis de los datos, el documento propone un conjunto de políticas nacionales y regionales tendentes a promover, estabilizar, y diversificar el intercambio de bienes y servicios entre el SICA y el RLAC.

Con base en el análisis de los datos, el documento propone un conjunto de políticas nacionales y regionales tendentes a promover, estabilizar, y diversificar el intercambio de bienes y servicios entre el SICA y el RLAC.

Jackson Hole. El laberinto de los banqueros centrales ante la crisis deflatoria europea y global

Alberto Graña/Observatorio Económico de América Latina.La importancia que ha cobrado el riesgo deflacionario global , explicaría los motivos de la reunión de presidentes de bancos centrales de Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra, Canadá y Japón. Y, el presidente del Banco central europeo, Mario Draghi.

Si bien los banqueros centrales concuerdan con la filosofía mercantilista de seguir inyectando liquidez al sistema financiero, por el tenor de los discursos de la FED y del Banco Central Europeo, “hasta donde sea necesario”, se identifican matices en la aplicación del QE.

Yellen espera poder releer el rol de la FED el mercado laboral. Y vaya que lo necesita ya que enfrenta, según sus propios términos, una lenta disminución de la tasa de desempleo y de la infrautilización de los recursos humanos, con muchos trabajadores atascados en empleos a tiempo parcial”. El tamaño de la QE inyectada en 5 años tiene un costo de oportunidad social y económico en relación al pírrico decrecimiento del desempleo.

Existe coincidencia al señalar que los trabajadores desplazados del sistema laboral activo, muestran una situación social relacionada al surgimiento de una nueva clase social precaria (Precariat social class) , sin derechos o protección social y sin libertad económica, situación que viene siendo la antítesis de una clase proletaria como la prevista en la sociedad de bienestar, representada por sindicatos de trabajadores, como fuerza de balance al deterioro de los ingresos derivados de trabajo y las condiciones de vida.

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La pregunta es por qué no antes

Un embajador en las Naciones Unidas le preguntó a su colega de la Argentina por qué ahora. “La pregunta es por qué no antes”, dijo Marita Perceval, que le respondió al embajador. Ambos hablaban de la votación en la ONU impulsada por el Grupo de los 77 más China para conseguir la redacción de un proyecto de marco legal sobre reestructuración de deudas soberanas que pueda ser aprobado en la Asamblea General de la ONU de 2015.

“El Grupo de los 77 lleva 12 años tratando de que la ONU avance en cuestiones relacionadas con la deuda soberana de los países”, dijo Perceval desde Nueva York en diálogo telefónico con Página/12. “Muchas veces, para rechazar iniciativas como ésta, nos dijeron que este tipo de temas tiene que salir por consenso, y que entonces no convenía votar. Pero también en asuntos de derechos humanos o de derechos sociales es frecuente el voto en lugar del consenso. Me niego a pensar que el voto sea un delito.”

La ONU aprobó buscar, textualmente, el “establecimiento de un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana”. El problema, según el documento votado a favor por 130 países, en contra por sólo 11 y con la abstención de 41 (muchos de los cuales participarán de la negociación del documento futuro), es la imprevisibilidad que da la falta de un marco y el peligro de los que llama “fondos de cobertura”, o sea fondos buitre. La meta consiste en “aumentar la eficiencia, la estabilidad y la previsibilidad del sistema financiero internacional, y lograr un crecimiento económico sostenido, inclusivo y equitativo y el desarrollo sostenible, de conformidad con las circunstancias y prioridades nacionales”.

El triunfo de la perseverancia: La resolución del G77+China ante la ONU sobre deuda soberana

Oscar Ugarteche/Observatorio Económico de América Latina.El G-77+China (conformado por más de 130 países) aprobó en el marco de la Asamblea General del 9 de septiembre de 2014, la propuesta de crear un mecanismo de reestructuración de deuda soberana sustentado en la Organización de Naciones Unidas (ONU). La votación a favor representa un triunfo latinoamericano liderado por Argentina y propuesto por Bolivia. Recibió el apoyo de todos los países de América Latina a excepción de México. Costa Rica y el Perú cambiaron su voto en el último momento. Sin embargo, es una mala noticia para la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil europea que trabajan el tema de la deuda si se toma en cuenta que sus gobiernos emitieron los votos en contra. La excepción es Noruega, que ha tomado una postura positiva sobre el asunto.

La reacción de la representante de Washington, Terri Robl, puso sobre la mesa el hecho de que no esperaban la presentación de la propuesta, y mucho menos que obtendría mayoría absoluta de votos. La estadounidense sostuvo que un mecanismo (de reestructuración de deuda) se está discutiendo actualmente en el FMI si bien, en el 2002, el Departamento del Tesoro bloqueó al SDRM a cambio de un mecanismo de mercado. El segundo argumento en contra de Robl es que iba a crearse incertidumbre económica, punto que no fue levantado ni en el año 2002 ni en el más reciente debate del ICMA. El lanzamiento del UNCITRAL no creó ninguna incertidumbre. También dijo que en el pasado, el Tesoro había preferido los mecanismos de mercado, recordándole a los memoriosos sobre lo ocurrido en el 2002.

En suma, la resolución ante la ONU es un golpe al dominio de todos los mecanismos legales relacionados con las finanzas de parte del capital financiero internacional, y es un primer paso en la dirección correcta hacia la construcción de un mecanismo global para las finanzas globales. El gobierno de Estados Unidos odiará esto, pero no importa, los problemas globales requieren soluciones globales, independientemente de las creencias del Departamento de Estado y el ICMA y del equipo del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano. Otro mundo es posible y vamos para allá.

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Inestabilidad y desigualdad. La vulnerabilidad del crecimiento en América Latina y el Caribe

En los últimos 30 años, América Latina y el Caribe ha transitado por períodos de luces y sombras, durante los cuales ha encarado graves crisis económicas, lentas recuperaciones y etapas de auge y de fuertes transformaciones, asociadas a ritmos variables de crecimiento, que responden en gran medida a los profundos cambios de la economía mundial y a una mayor vulnerabilidad de la región frente al contexto externo.

Ya en los años noventa comienza la implementación de políticas sociales focalizadas, que se tradujeron en mejoras graduales de las condiciones de vida de los hogares de menores ingresos. Sin embargo, no fue sino hasta ya entrada la década del 2000 cuando se lograron avances más profundos en el combate a la pobreza, que han dado lugar a nuevas formas de interacción social entre la sociedad, el mercado y el Estado.

En este libro se presentan evidencias de que fundamentalmente esta realidad es el resultado de tres dimensiones: por un lado, la insuficiente acumulación de capital, de inversión y de ahorro. Por otro, la pérdida de productividad y la ampliación de brechas horizontales y verticales entre sectores, que llama a un urgente cambio estructural basado en la incorporación creciente de innovaciones tecnológicas y conocimiento. Y por último, la distribución funcional desigual entre capital y trabajo a lo largo del tiempo, tema que se desarrolla más extensamente en el documento que la CEPAL presentó en su trigésimo quinto período de sesiones celebrado en mayo de 2014, Pactos para la igualdad: hacia un futuro sostenible.En los últimos 30 años, América Latina y el Caribe ha transitado por períodos de luces y sombras, durante los cuales ha encarado graves crisis económicas, lentas recuperaciones y etapas de auge y de fuertes transformaciones, asociadas a ritmos variables de crecimiento, que responden en gran medida a los profundos cambios de la economía mundial y a una mayor vulnerabilidad de la región frente al contexto externo.

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