Fecha: Miércoles, Julio 8, 2020 - 10:15

No hay duda de que fue la guerra la que aceleró el proceso de esta segunda gran "transición energética" en la historia del capitalismo industrial. Esto pasó después de la guerra, pero la "transición energética" del carbón al petróleo jugó un papel decisivo en el resultado mismo de la guerra.

Está en pleno apogeo una gigantesca mutación geopolítica mundial causada por la universalización del sistema capitalista interestatal, el vertiginoso ascenso de China e India y el retorno de Rusia a la condición de potencia militar mundial. Todo esto acompaña a la disminución de la participación económica y el poder militar de las potencias occidentales más ricas e industrializadas del siglo XX.

Los estrategas militares de las grandes potencias prevén que entre 2020 y 2050/60, todos los nuevos armamentos y plataformas militares estarán ya enmarcados en la nueva matriz energética - "limpia y renovable"- que nacerá, en este caso, de la competencia militar entre las pocas grandes potencias que se disputarán el poder global durante el siglo XXI.

Fecha: Viernes, Junio 19, 2020 - 15:00

Estimulado por la pandemia del coronavirus, el capitalismo mundial está al borde de una nueva ronda de reestructuración mundial basada en una digitalización mucho mayor de toda la economía y la sociedad mundiales.

El nuevo paradigma capitalista pospandémico se basa en la digitalización y la aplicación de las tecnologías de la llamada cuarta revolución industrial. Esta nueva ola de desarrollo tecnológico es posible gracias a una tecnología de la información más avanzada.

La digitalización ha sido impulsada por la crisis capitalista. Los encierros pandémicos sirvieron de ensayo de cómo la digitalización puede permitir a los grupos dominantes reestructurar el espacio y ejercer un mayor control sobre el movimiento de la mano de obra.

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Análisis del OBELA         /          ( english version )

La seguridad alimenticia y la pérdida de los ingresos

Resumen:

El panorama alimenticio se complica para buena parte del mundo, en especial para países vulnerables, debido a dos factores particulares: la caída en los ingresos de la población que la pandemia y el confinamiento han producido en las economías del mundo.

El comercio de alimentos se ha complicado en cuanto a sus redes de distribución, lo que ha dado lugar a un aumento de los precios de los alimentos. Esta crisis ha puesto en perspectiva los costos y beneficios de la dependencia alimentaria del mercado libre.

La forma de producir y distribuir alimentos está en cuestión dado que la mayor parte de los países tienen capacidad de producir alimentos por sí mismos y no necesitan depender de largas cadenas de suministros para alimentar a su población.

Los efectos del covid-19 sobre los indices de precios

Resumen:

El freno de las actividades económicas impactó a la producción manufacturera eslabonada con el mercado mundial, y de igual forma al procesamiento y distribución de alimentos El mundo se acerca a una crisis de consumo alimenticio. Existen crecientes problemas de producción y distribución de alimentos básicos generalizados.

El efecto del freno económico y productivo por el COVID-19 ha sido un alza en los precios de alimentos y en los bienes de primera necesidad que, sin embargo, no se ve reflejado en los índices de precios al consumidor, en general, debido a la fuerte deflación de los combustibles y otras materias primas.

Con la racionalidad económica de libre mercado, se volvió más rentable el libre comercio internacional de alimentos y se abandonó la noción de seguridad alimentaria. Ahora se ven las consecuencias sobre los precios y los riesgos en la falta de suministros

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