La cumbre entre Trump y Xi: la reunión en la que China y Estados Unidos acordaron tratarse como iguales
La reciente reunión en Pekín entre Xi Jinping y Donald Trump, proyecta un mensaje claro: ambas potencias se perciben ahora en posición de igualdad. Xi Jinping lideró la narrativa al proponer una "estabilidad estratégica constructiva" para evitar conflictos entre potencias, mientras que Trump rompió con la tradición de sus predecesores al omitir cualquier crítica pública sobre la situación de los derechos humanos en China.
En el plano geopolítico, los acuerdos concretos fueron limitados. Trump no logró el respaldo firme de China para presionar a Irán y regresó con pactos comerciales menores a los esperados, destacando únicamente la venta de 200 aviones Boeing. Taiwán fue la prioridad absoluta de Xi, logrando que Trump mostrara una postura inusualmente suave al cuestionar el envío de ayuda militar a la isla y rechazar la idea de involucrarse en un conflicto tan lejano. La desconfianza mutua sigue rigiendo la relación, tal como evidenció la orden tajante del servicio secreto estadounidense de tirar a la basura todos los regalos entregados por la delegación china antes de subir al Air Force One.










