Fecha: Martes, Enero 15, 2019 - 10:55

In light of the uncertainty caused by the US-China trade war, the IMF expects the US economic growth to slow from a three-year high of 2.9 per cent in 2018 to 2.5 per cent in 2019, while China's expansion has already slowed in recent years, albeit from much higher levels.

The "new sovereigntists" and false prophets of American exceptionalism are undermining multilateral cooperation when needed most. Thus, a recession in 2019 may well elevate geo-political tensions, exacerbating the negative feedback loop for a ‘perfect storm'.

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Fecha: Jueves, Enero 10, 2019 - 17:25

Después que Donald Trump retirara a EEUU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), propuesto por Obama, Japón, Australia y sus aliados más cercanos propusieron y promovieron la Asociación Transpacífica Integral y Progresista (CPTPP) para atraer la presencia de EEUU en la región y contrarrestar el poder e influencia del rápido crecimiento de China.

Con la des aceleración económica de la última década y la más reciente reversión de la liberalización comercial "populista-nacionalista", surgió la ilusión de que el CPTPP de alguna manera mejorará mágicamente el crecimiento y el progreso económico.

En cambio, se sabe que el mayor acceso al mercado para las exportaciones generalmente requiere la liberalización del comercio por parte de otros, pero la liberalización del comercio también socava la producción industrial y alimentaria.

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Análisis del OBELA         /          ( english version )

La City de Londres, capital global del yuan

Resumen:

La emisión más grande de bonos en yuanes fuera de la región asiática recibió el apoyo clave de la City de Londres (Xinhua, 09/01/2014). Por un monto de 2,500 millones de yuanes, el Banco de China se convirtió en la tercera entidad en realizar este tipo de operaciones en Gran Bretaña, antes lo hicieron el Commercial Bank of China y el China Construction Bank (South China Morning Post, 09/01/2014). El objetivo de instalarse en la City logró concretarse en octubre de 2013, cuando George Osborne, ministro de finanzas británico y su homólogo chino acordaron hacer de la City la “capital global” del yuan (The Telegraph, 15/10/2013).

“La moneda del pueblo” (renminbi) ha traspasado la frontera asiática mediante la firma de swaps cambiarios bilaterales con más de veinte países: Australia, Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Islandia, Malasia, Nueva Zelanda, Paquistán, Singapur, Tailandia, Turquía, entre otros. Estos acuerdos a la vez que favorecen la provisión de moneda extranjera entre bancos centrales (v. gr. libras esterlinas en China y yuanes en Gran Bretaña), reducen los costos de transacción y facilitan el comercio y la inversión ante las fluctuaciones del dólar; crean un gran mercado para el yuan incrementando su papel como moneda internacional.

Patrick Zweifel de The Financial Times (06/01/2014) prevé que alcanzará plena convertibilidad en tres años y en diez superará al dólar como moneda de reserva. En suma, el proceso de internacionalización del yuan se ha iniciado con un fuerte impulso en alianza con la City que afectará de modo gradual el valor y la hegemonía del dólar. En lo sucesivo no habrá comercio internacional, ni mercado cambiario, ni Fondo Monetario (FMI) sin China y el yuan. Negarlo es una torpeza con un alto costo económico y político.

La era del petroyuan

Resumen:

El siglo XXI es testigo de una creciente disputa entre grandes potencias por el control de recursos naturales estratégicos (minerales, agua, biodiversidad y toda fuente de energía primaria) y la creación de nuevas divisas. China, que ya se convirtió en el primer importador mundial de petróleo conforme a las mediciones de corto plazo de la Agencia Internacional de Energía tendrá un papel protagónico. Su participación será 40% de la demanda global de energía para 2040.

La consultora Wood Mackenzie calcula que 70% de la demanda petrolera china se satisfará mediante importaciones para 2020, un aumento de 146% que implicaría un gasto aproximado de 550,000 millones de dólares (mdd). China quiere comerciar petróleo en yuanes. La moneda de cotización y comercialización del petróleo y los metales es una cuestión de distribución mundial de riesgo y de poder.

Mientras que el Tesoro de Estados Unidos ha introducido un creciente “riesgo cambiario” a través de su política monetaria y crediticia; China parece dispuesta a contrarrestar esta situación con la emisión de futuros denominados en yuanes a través de la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE por sus siglas en inglés). En un primer momento, la meta es posicionar a la SHFE como el mercado de referencia petrolero para los países de Chiang Mai + 3.

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