La Unión Europea y su diversificación comercial
Jesús Arturo Córdoba[1], OBELA[2]
La Unión Europea tiene tratados comerciales con más de 100 países, y está en espera de poder firmar nuevos acuerdos en los próximos años con alrededor de otros 50 países. Mientras tanto, el acuerdo comercial UE – EE. UU. que impulsó Trump en julio del 2025 está suspendido, debido a los anuncios arancelarios que efectuó Trump posterior al acuerdo, que afectan a la UE y la amenaza de anexar Groenlandia. En este artículo se revisarán los avances de los de acuerdos comerciales de la Unión Europea y la evolución del comercio bilateral con China y EE. UU.
Desde la creación del GATT, en la conferencia de La Habana (1947), la relación comercial de Europa con los EE. UU. Se caracterizó por la alianza de postguerra entre ambos. Estuvo normada por las reglas del GATT y se buscó ampliarlas con esfuerzos como la Nueva Agenda Transatlántica (1995), la Asociación Económica Transatlántica (1998), el Consejo Económico Transatlántico (2007) que impulsó en 2013 las negociaciones de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), que tiene el Acuerdo Transpacífico (TTP) para el Comercio y la Inversión, en la Cuenca del Pacífico. EE. UU. Se ha retirado de esta última. Los acuerdos del Atlántico no lograron concretarse por el miedo a la pérdida de soberanía que sintieron los gobiernos europeos, y los cambios inesperados de política que se producen con los cambios en el gobierno estadounidense. Fue recién en 2025 que el gobierno del presidente Trump creó el "Marco para un Acuerdo sobre Comercio Recíproco, Justo y Equilibrado" conocido como el acuerdo Turnberry, que cambia las reglas del juego y establece aranceles unilateralmente para luego negociar, por ejemplo a cambio de la importación de 750,000 millones de dólares en gas natural licuado estadounidense, entre otras consideraciones. Este ha sido congelado por las amenazas a la anexión de Groenlandia y el posterior fallo que emitió la Corte Suprema estadounidense, que declara los aranceles de Trump como ilegales. Ahora la Comisión Europea debe esperara que EE. UU. tenga un marco de referencia arancelario. Mientras tanto ha llegado a acuerdos con diversos países.
Entre los avances está el final de las negociaciones del acuerdo con el Mercosur y su posterior firma. Aunque la UE no lo ha ratificado, los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) ya lo hicieron, lo que permite su aplicación provisional. Además se finalizaron en enero de 2026 las negociaciones con India, que se prevé entre en vigor en 2027. En marzo del 2026 fue la firma del nuevo acuerdo comercial con el gobierno australiano. Se encuentra pendiente la renovación del TLCUEM (UE – México) que espera su ratificación sea a mediados 2026. Finalmente están en negociaciones con países como E. A. U., Filipinas, entre otros (Véase el mapa).
EE. UU. es el principal socio exportador europeo, mientras que China es el principal socio importador. La articulación de las cadenas de valor de la manufactura europea es con la manufactura china. En 2024 la UE aplicó aranceles a los autos eléctricos de origen chino, que han demostrado ser más competitivos que las industrias automotrices europeas. Esa dinámica ha dificultado los acercamientos. A eso se agrega la nacionalización de la empresa de semiconductores Nexperia en Países Bajos por presión de los EE. UU. que produce microchips y componentes electrónicos para el sector automotriz. El tema holandés se resolvió cuando la matriz de Nexperia (Shanghái) suspendió los envíos de insumos de la empresa en los Países Bajos lo que afectó a la industria automotriz alemana. Tras las negociaciones, se llegó a un acuerdo de propiedad compartida con gerencia asiática.
Los primeros acercamientos contemporáneos con China ocurrieron en 1985 cuando se firmó el Acuerdo de Cooperación Comercial y Económica CE-China bajo las normas del GATT. En el 2013 derivado del acelerado crecimiento chino, optaron ambas partes por iniciar negociaciones para establecer el Acuerdo Integral sobre Inversiones (CAI). Que se suspendió en 2021 debido a falta de garantías en sectores como el financiero, servicios de salud, entre otros, sumado a sanciones y contra sanciones ligadas a casos de derechos humanos. En ese mismo año entró en vigor el Acuerdo sobre Indicaciones Geográficas (IG) que protege de falsificaciones más de cien productos agrícolas, con denominación de origen. A pesar de que este acuerdo no expresa una gran apertura, es el mayor avance que hay en la relación bilateral. Actualmente hay diálogos del gobierno alemán sobre el sector automotriz y la UE se subió al acuerdo de EE. UU. con China sobre tierras raras.
En suma, entre las principales urgencias europeas se encuentra la diversificación comercial, sin alinearse con otras grandes potencias. El objetivo es eslabonar sus sectores estratégicos con otros que sean competitivos, para recuperar su importancia productiva a nivel global al que otros países puedan integrarse. Mientras EE. UU. vela por el neoproteccionismo, la UE busca reducir el peso de este socio comercial y alternativas para que el mundo se integre con ellos.









