El mBridge y la nueva arquitectura financiera
(Parte 2 de 2)[1]
Jennifer Montoya Madrigal[2], OBELA[3]
El proyecto mBridge surge como un mecanismo de enorme potencial dentro de la actual arquitectura financiera internacional, dominada por el dólar y la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED). Este busca agilizar transacciones a través de monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CBDC) en tiempo real, lo que elimina la necesidad de una tercera moneda o sistemas de pagos centralizados y denominados en una moneda única. No obstante, el proyecto se enfrenta a diversos obstáculos, como la respuesta virulenta de la administración Trump con aranceles altos a las naciones que quieran utilizarlo.
Mas allá las políticas e institucionales, existen limitaciones técnicas como la capacidad limitada de las transacciones, desafíos de interoperabilidad regulatoria y desconfianza en la misma. Para entender el funcionamiento del mBridge ver: mBridge y la nueva arquitectura financiera (Parte 1 de 2). En el presente artículo se analizará el potencial del mBridge para una nueva arquitectura financiera global, los retos a los que se enfrenta y las consecuencias que expande a nivel global.
El mBridge proporciona ventajas en el ámbito del comercio y como sistema de pagos internacionales, facilita transacciones directas con CBDC, disminuye costos y volatilidad cambiaria. También agiliza pagos transfronterizos, sin necesidad de recurrir a alguno de los sistemas de pagos[4], lo que obliga a tener reservas internacionales en las respectivas monedas para garantizar la convertibilidad y liquidar la transacción de manera segura e inmediata.
Por otra parte, la plataforma ofrece la posibilidad de evadir de sanciones de Occidente, lo que la vuelve atractiva para los 19 países sancionados por EE. UU. y la Unión Europea.
A diferencia de las criptomonedas como el bitcoin, las CBDC’s operarían de manera regulada y su emisión depende de los Bancos Centrales. Al estar centralizada, la plataforma ofrece transparencia y facilita el rastreo de cada transacción por los respectivos bancos centrales, a pesar de estar basada en tecnología del blockhain. Esto dificultaría el uso de la plataforma para lavado de dinero o para la economia ilegal. El mBridge ofrecería mayores mecanismos de vigilancia y regulación a los bancos centrales nacionales y estabilidad a nivel internacional.
El proyecto presenta un desafío para el dólar y su rol como moneda de reserva global. Al realizar transacciones en CBDCs, la demanda de dólares se vería afectada. Si el sistema lograse expandirse como pretende, los bancos centrales podrían incrementar sus reservas en CBDCs. En el mediano plazo el dólar se mantendría como moneda de reserva, por la cantidad de dólares que circula en la economía global.
Como se dijo en la primera parte de este artículo, las transacciones con mBridge se realizan con la conversión automática, de una moneda digital a otra. Los bancos centrales podrían disminuir la necesidad del uso del dólar para estabilizar el tipo de cambio. De la misma manera seguirían vigentes los mecanismos de estabilización cambiaria, como los SWAP de la FED con México y Brasil, y los del BPdC con Argentina como las de América Latina y África.
La adopción masiva y su intento por transformar el sistema financiero actual, está lejos de ser una realidad. Aun se enfrenta a desafíos geopolíticos, técnicos y estructurales que podrían limitar el impacto. Entre ellas se encuentra su adopción limitada, actualmente a cinco Bancos Centrales, todos de Oriente. A su vez, EE. UU. podría convertirse en el mayor obstáculo, no solo por el desafío directo al dólar, también por el control a los sistemas de pagos internacionales Trump ya ejerció presión al sancionarlos si se atreven a implementar a cualquier sistema como este, como ya lo ha hecho con los países miembros de los BRICS y aliados. Por ejemplo, en enero del 2025, Trump anunció que impondría aranceles del 100% si estos se alejaban del dólar.
Dentro de las limitaciones técnicas, está la cuestión del marco legal de cada país y la necesidad de adaptarse a uno en un común. Hasta agosto del 2025 se han adaptado cinco bancos centrales, pero con la incorporación de nuevos países, esto se complica.
A la pregunta, ¿quién resolvería una disputa con el uso del mBridge? En el actual sistema financiero, la autoridad encargada de resolver estos conflictos es el FMI, que actúa en su función multilateral. En el caso del mBridge está regulado por los bancos centrales, sin embargo, no está claro a quien recurrir ante un conflicto. Una posibilidad sería el Acuerdo de Reservas de Contingencia de los BRICS siempre que todos se sumen al proyecto. El problema es que el bloque tiene en ciernes el proyecto de BRICSpay un sistema de pagos multilateral con códigos QR en monedas locales.
A finales del 2024 el BIS abandonó el proyecto y quedo en manos de los cinco bancos centrales miembros. Si bien, resaltó que no se debía a cuestiones políticas, resulta claro que se trata de un proyecto que entra en conflicto con la arquitectura financiera actual. La institución misma se mostró descontenta con la posibilidad que la plataforma pueda ser usada para evadir sanciones. El proyecto planea expandirse en el 2025, con la probable integración de Rusia y Arabia Saudita. Este mecanismo permite ahorrar x% en cada transacción comparada con el SWIFT.
El mBridge podría marcar un paso hacia un sistema financiero multipolar al abaratar transacciones sin el uso del dólar, lo que desafía el predominio estadounidense en la arquitectura financiera internacional. Junto con la iniciativa de BRICSpay, refleja una tendencia creciente de una nueva arquitectura financiera internacional centrada en Asia. Aunque aún enfrentan limitaciones, como falta de mecanismos de coordinación internacional, su potencial de concretarse es significativo.
[1] Agradecemos los valiosos comentarios de Jorge Luna. Su ayuda permitió tener una mejor comprensión del tema y versión del texto. Sin embargo, cualquier desacierto es responsabilidad de la autora.
[2] Facultad de Economía, UNAM.
[3] Dr. Oscar Ugarteche, Dr. José Carlos Díaz, Lic. Gabriela Ramírez, Jennifer Montoya, Carlos Madrid
[4] De los BRICS: CIPS, SPFS, UPI, PIX, en donde se realizan transacciones en sus respectivas monedas.